Buckets S3
Un bucket se da de alta como cualquier otra conexión y se navega con el mismo explorador de archivos que un servidor por SFTP: entrás, ves lo que hay, subís y bajás.
Qué hay que cargar
Al elegir "S3" como tipo de conexión, el formulario cambia y pide lo que hace falta:
- Endpoint del servicio: s3.amazonaws.com para AWS, o la dirección de tu servicio compatible.
- Bucket: el nombre exacto del bucket.
- Región: us-east-1 si no sabés cuál, que es lo que la mayoría de los compatibles ignora.
- Estilo de ruta: subdominio para AWS, ruta para MinIO, Versity y casi todo lo autoalojado.
- Clave de acceso y clave secreta.
Ruta o subdominio
Es la única opción que suele confundir. AWS arma las URL como bucket.endpoint/archivo (subdominio); los servicios compatibles autoalojados casi siempre necesitan endpoint/bucket/archivo (ruta).
Elegir mal no da un error claro: da un 404 o un 403 que parece un problema de permisos. Por eso se pregunta explícitamente en vez de adivinarlo.
Se guarda solo si funciona
Al guardar, SHTERA pide un listado de un objeto con las claves que cargaste. Eso valida de una sola vez el endpoint, el bucket, la región, el estilo de ruta y las dos claves. Si algo está mal, te lo dice y no guarda nada.
Cómo se ve un bucket
S3 no tiene carpetas: tiene nombres con barras adentro. El explorador las agrupa y las muestra como carpetas, que es lo que hace también la consola de AWS.
Por eso hay tres cosas que se comportan distinto a un disco: una carpeta vacía existe solo como marcador, renombrar es copiar y borrar (con una carpeta, todo lo que tiene adentro), y borrar una carpeta borra todos sus objetos.
La clave secreta
Se guarda cifrada en la carpeta, como la contraseña de cualquier otro servidor: el servidor de SHTERA nunca la ve en claro. El endpoint, el bucket y la clave de acceso sí quedan guardados como datos, porque no son secretos.