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Dar de alta servidores

Un servidor en SHTERA es una dirección, un puerto y un protocolo, guardados dentro de una carpeta. De ahí hereda las credenciales y la VPN.

Tres formas de cargarlos

A mano, de a uno, cuando son pocos. Por archivo CSV, pegando la lista que ya tenés. O por rango de red, cuando querés cargar un segmento entero de una vez.

Al darlo de alta cargás su usuario y su contraseña, que quedan guardados cifrados contra ESE servidor. Si otro servidor de la carpeta ya tiene las suyas, el desplegable "Usar credenciales de…" te las copia sin volver a tipearlas.

El puerto se declara, no se escanea. SHTERA no sale a probar puertos en tu red: si tu SSH está en el 2222, lo escribís.

Emparejamiento automático

Entrás una sola vez con la contraseña del servidor. SHTERA genera un par de claves, instala la pública en el servidor, verifica que funcione y guarda la privada cifrada en la carpeta. A partir de ahí nadie vuelve a tipear esa contraseña.

El emparejamiento es lo que habilita el explorador de archivos por SFTP y las corridas de Ansible sobre ese servidor.

Nombre propio para cada servidor

Cada servidor emparejado recibe un nombre de dominio real: servidor.tuempresa.shtera.com. Sirve dentro del panel y también desde afuera, con el cliente que uses siempre.

Mover un servidor de carpeta

Se puede, y es más que cambiar una etiqueta: la clave privada del emparejamiento y los paneles de control guardados viajan cifrados con la clave de la carpeta de origen. Al mover el servidor, todo eso se vuelve a cifrar con la clave de la carpeta destino, entero y dentro de tu navegador. Si algo no se pudiera descifrar, el movimiento ni se intenta.