Un solo lugar
Centralizar los servidores y accesos de tu equipo en un solo lugar
Antes y después
De la planilla dispersa a una sola bóveda
Carpetas, no una lista plana
Los servidores se organizan en carpetas —por cliente, por entorno, por proyecto— y el permiso se hereda de la carpeta hacia abajo.
Un acceso por persona, no una contraseña compartida
Cada integrante del equipo entra con su propia cuenta; nadie necesita conocer la contraseña real de un servidor para usarlo.
Todo el historial en un solo lugar
Quién se conectó, cuándo, qué archivo bajó, qué permiso cambió: la auditoría queda centralizada junto con los propios servidores.
Un equipo que crece termina con contraseñas de servidores repartidas entre planillas, notas y la memoria de quien las armó. SHTERA junta esos servidores en una sola bóveda cifrada, organizada en carpetas, con el acceso a cada una decidido por persona en vez de compartido por defecto.
Cada servidor guarda su protocolo (SSH, RDP, VNC, Telnet), su usuario y su contraseña o clave, cifrados antes de salir del navegador. Conectarse no exige recordar ni copiar ninguno de esos datos: se abre desde la lista de la carpeta correspondiente.
El resultado no es solo orden: es que dar de alta a alguien, sacarlo, o revisar qué tocó, deja de depender de que una persona puntual se acuerde de actualizar un archivo.
La bóveda se arma una vez y crece con el equipo: agregar un servidor, invitar a alguien o ajustar un permiso son cambios de un minuto, no una reorganización de la planilla entera.