Privacidad
Política de Privacidad
Última actualización: 22 de agosto de 2026.
Esta política describe qué información recolecta SHTERA, para qué la usa, quién más la puede llegar a ver y cómo ejercer sus derechos sobre ella. Está escrita para reflejar exactamente lo que el sistema hace hoy — no promete nada que no esté construido.
Responsable del tratamiento
SHTERA es un producto de TeraServer Network Solutions, operado por CABRAL, ALBERTO SANTIAGO (CUIT 20-28693326-3, Responsable Inscripto ante la AFIP/ARCA, Ingresos Brutos 1090088-08, inicio de actividades 01/11/2002), con domicilio en Amenabar 2313, Piso 3, Dto. 6, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. Para cualquier consulta sobre esta política o sobre sus datos personales, puede escribir a support@shtera.com.
Datos de la cuenta
Al crear una cuenta guardamos el email, el nombre de la empresa, un identificador propio (el "slug" que usa para su subdominio) y el plan contratado.
Datos de los servidores que carga
El nombre, la dirección IP o el dominio, el puerto y el usuario de cada servidor que carga en SHTERA quedan guardados en claro, junto con la huella de la clave de host del servidor. Estos datos NO están protegidos por el cifrado de la bóveda: el operador del servicio puede verlos, a diferencia de las contraseñas (ver la sección siguiente).
Contraseñas y claves de sus servidores
Las contraseñas y las claves privadas de los servidores que carga se cifran en su propio navegador antes de salir de él, con una llave que también se deriva ahí. El servidor de SHTERA solo mueve y guarda bloques cifrados: no puede leer una contraseña de un servidor del cliente en ningún momento del proceso normal. La única excepción es el rescate de cuenta, explicado más abajo.
La contraseña de su cuenta de SHTERA
La contraseña con la que inicia sesión en el panel nunca viaja hasta el servidor. El navegador calcula un derivado de esa contraseña, y de ese derivado el servidor guarda, a su vez, otro derivado. Ese mismo mecanismo es el que deriva la llave que cifra su bóveda.
Datos técnicos de seguridad de la cuenta
Guardamos también el secreto de su autenticación en dos pasos (TOTP), y el par de claves RSA que su navegador genera para usted: la pública en claro, y la privada envuelta (cifrada), de la misma manera que las credenciales de sus servidores.
Registro de auditoría
Cada sesión abierta a través de SHTERA queda registrada: quién se conectó, cuándo, a qué servidor y desde qué dirección IP de origen. Este registro corre en todos los planes, incluido el gratuito, y no se puede desactivar.
Grabación y transcripción de sesiones
Desde el plan Básico, el dueño de la cuenta puede activar, para su propia empresa, el registro de la actividad dentro de una sesión — además del registro de auditoría de la sección anterior. Está apagado por defecto: hay que encenderlo a propósito, y queda registrado en la auditoría quién lo activó y cuándo.
En una sesión de terminal (SSH) se guarda una transcripción en texto de lo que se muestra en pantalla, junto con el video. Como registra lo que aparece en la terminal, las contraseñas que se tipean en un sudo u otro pedido que no hace eco en pantalla no quedan en el registro.
En una sesión de escritorio (RDP o VNC) se registran las teclas que la persona pulsa y los clics que hace. Acá hay que ser explícitos: ese registro puede llegar a capturar contraseñas u otra información sensible que la persona escriba dentro del servidor remoto, porque el sistema no tiene forma de distinguir una contraseña de cualquier otro texto tipeado.
Quien se conecta a una sesión que está siendo registrada ve un aviso en la propia interfaz. Las grabaciones y transcripciones se guardan en el bucket S3 de la propia cuenta del cliente, no en infraestructura de SHTERA — nunca accedemos a ese contenido. El cupo depende del plan: se avisa al llegar al 80%, y al 100% se deja de grabar, sin cortar las sesiones que ya estaban abiertas.
La llave de rescate y la recuperación asistida
La clave que cifra cada carpeta de la bóveda (la DEK) está envuelta de cuatro maneras: con su contraseña maestra, con un código de recuperación de 24 caracteres, con una passkey compatible con WebAuthn PRF, y con una copia de resguardo (el escrow). Esta cuarta llave existe para un caso puntual: un cliente que pierde su contraseña sin tener a mano el código de recuperación ni una passkey configurada, y que de otro modo se quedaría sin acceso a lo que guardó, sin remedio.
La privada del escrow no vive en el servidor de SHTERA: vive cifrada en una máquina separada, de otro proveedor, que no acepta conexiones entrantes de nadie — sale ella misma a consultar, autenticada, si hay pedidos de recuperación pendientes. Un rescate no se activa solo: el cliente lo pide, se le hace un cargo pequeño a la tarjeta registrada (entre US$ 0,01 y US$ 5,00, con un código en la descripción), y tiene que reportar de vuelta el importe exacto, el código, y su contraseña nueva. Recién con eso verificado, esa máquina separada abre la bóveda, la vuelve a cifrar con la contraseña nueva, y le devuelve al cliente un enlace de un solo uso para entrar. Se avisa por correo en cada paso: cuando se hace el cargo, cuando se recibe el pedido, y cuando se completa.
Esto significa, sin vueltas, que durante una recuperación asistida alguien puede llegar a la llave de cifrado del cliente. SHTERA no se ofrece como un sistema donde nadie puede ver los datos bajo ninguna circunstancia, porque no lo es: existe un mecanismo de rescate, protegido con verificación de identidad por tarjeta y aislado en una máquina separada, no un acceso directo desde este servidor.
A quién más le llega su información
Para operar el servicio, compartimos datos puntuales con:
- Cloudflare, que corre el control anti-bot (Turnstile) del registro y del inicio de sesión.
- El proveedor de hospedaje del servidor donde corre SHTERA.
- El servidor de correo saliente propio de SHTERA, para los emails transaccionales (verificación de cuenta, invitaciones, avisos).
- El proveedor de almacenamiento del bucket S3 donde usted guarda sus propias grabaciones y transcripciones — la cuenta es suya, pero ese proveedor de nube también procesa esos datos por cuenta de SHTERA.
- TeraServer, que factura y cobra los planes de SHTERA a través de su propio sistema — SHTERA no procesa pagos directamente.
- Google, a través de Google Analytics, únicamente en el sitio público (shtera.com) — ver la sección siguiente. Nunca se carga dentro del panel ni de la bóveda.
Cookies
SHTERA usa cuatro cookies propias, todas funcionales: ninguna es de publicidad ni de seguimiento de terceros.
- Sesión: mantiene su inicio de sesión activo.
- Idioma: recuerda si eligió castellano o inglés.
- Tema: recuerda si eligió el tema claro o el oscuro.
- Llave de la bóveda: guarda la llave de cifrado mientras dura su sesión, para no pedirle la contraseña en cada pantalla.
Google Analytics
El sitio público de SHTERA (shtera.com, sin sesión iniciada) carga Google Analytics desde la primera visita, sin pedir consentimiento previo: SHTERA es un producto argentino, operado bajo jurisdicción argentina, y no está sujeto al requisito de opt-in de cookies de análisis que exige otras normativas fuera del país. El script de Analytics y sus cookies (_ga, _ga_*) se cargan siempre que visita el sitio público.
Esto aplica solo al sitio público. El panel de SHTERA (donde vive la bóveda) y todo lo que hay detrás de un inicio de sesión no cargan Google Analytics bajo ninguna circunstancia: no se mide lo que un cliente hace dentro de su propia cuenta.
Bases legales del tratamiento
En Argentina, esta política se rige por la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales, cuya autoridad de aplicación es la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP). Usted tiene derecho a acceder a sus datos, rectificarlos y pedir su supresión.
SHTERA también se vende en dólares y tiene sitio en inglés, así que puede tener clientes o usuarios en la Unión Europea y el Reino Unido. Para ellos aplica el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD): la base legal del tratamiento es la ejecución del contrato de servicio y, para la auditoría de seguridad, el interés legítimo de proteger la plataforma y a sus usuarios. Sus derechos incluyen acceso, rectificación, supresión, portabilidad, oposición y limitación del tratamiento.
Los servidores de SHTERA están alojados en infraestructura de OVH Cloud, fuera de la Unión Europea, así que usar el servicio implica una transferencia internacional de datos. Argentina cuenta con una decisión de adecuación de la Comisión Europea (Decisión 2003/490/CE, vigente bajo el artículo 45 del RGPD), por lo que las transferencias de datos personales desde la Unión Europea hacia Argentina no requieren cláusulas contractuales tipo adicionales. [[PENDIENTE: un abogado debe confirmar que esta base sigue vigente y que cubre a los subencargados del tratamiento — OVH Cloud y, si el dueño lo confirma, Cloudflare (que corre delante del servicio) — que puedan estar fuera de Argentina]].
Los registros de auditoría se conservan 24 meses después de dar de baja una cuenta, y después se eliminan.
Cómo ejercer sus derechos
Para acceder, rectificar o pedir la supresión de sus datos, escriba a support@shtera.com. Si no está conforme con la respuesta, en Argentina puede recurrir a la AAIP.
Cómo protegemos su información
El diseño de seguridad de la bóveda — las cuatro llaves, el cifrado por carpeta y el rescate de cuenta — está descrito en detalle en la página de Seguridad.
Cambios a esta política
Si esta política cambia de forma relevante, se lo vamos a avisar por email antes de que entre en vigencia, y la fecha de "última actualización" de esta página va a reflejar el cambio.